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Descubrir Innsbruck en 7 rutas

Encantadora ciudad universitaria y territorio preferido de los más fanáticos de los deportes al aire libre – en Innsbruck se unen la alegría de la vida alpina con el amor a la cultura urbana. Innsbruck ofrece mucho más que los lugares de interés tradicionales que se pueden ver durante un paseo perfectamente planeado – hay también rutas por Innsbruck que permiten ver las caras menos conocidas de la ciudad.

Perspectivas alpinas-urbanas:
ciudad y montaña en un mismo tour

¿De la ciudad a la cumbre en menos de media hora? ¡En Innsbruck es posible! Además, no hace falta llevar ningún pesado equipo de material de montaña para ello. Los funiculares Nordkettenbahnen convierten el ascenso desde la estación Congress a la cumbre en un juego de niños. Desde la estación superior, la cumbre Hafelekarspitze está a tan solo 15 minutos a pie. Durante el trayecto en los funiculares Nordkettenbahnen, hay diferentes estaciones para descubrir otros lugares de gran interés, como el camino Perspektivenweg, situado cerca de la estación Seegrube. Se trata de un sendero diseñado por el famoso estudio de arquitectura noruego Snøhetta, con diferentes citas del filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein situadas estratégicamente y que acompañan a los senderistas a lo largo de todo el recorrido. La gran variedad de animales autóctonos que habitan en los Alpes están a tocar en el Zoo Alpino – otra de las estaciones de los funiculares Nordkettenbahnen. Desde esta estación se puede regresar a pie a la estación inferior Congress siguiendo el curso del río Inn. Para todo el tour hay que calcular entre cuatro y seis horas.

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Profundo desfiladero, alto trampolín:
entre el trampolín de salto y el desfiladero Sillschlucht

El inicio de esta ruta, que empieza en el Arco de Triunfo encargado por la emperatriz Maria Teresa que y lleva dirección al trampolín de salto de Bergisel, destaca por su alto interés histórico y arquitectónico. De camino, la ruta pasa por la imponente basílica y abadía de Wilten antes de adentrarse desde el aparcamiento del Tirol Panorama en el desfiladero Sillschlucht, el auténtico Gran Cañón de Innsbruck. La ruta circular lleva por las rocas “Drachenfelsen” (roca del dragón) y “Sonnendeck” hasta el trampolín de salto de Bergisel. El trampolín de salto es una auténtica maravilla arquitectónica, diseñada por la internacionalmente famosa arquitecta Zaha Hadid. No hay que perderse una visita a la torre de salto y al cercano museo Tirol Panorama, con su espectacular pintura panorámica gigante de 360 grados de 1.000 m² de superficie. La pintura representa escenas de la lucha por la libertad de los tiroleses en la apasionante batalla de Bergisel liderada por el héroe nacional, Andreas Hofer, en el año 1809. Para regresar a la ciudad se puede optar por el tranvía desde la estación Bergisel situada justo en frente de la abadía de Wilten. Para toda la ruta hay que calcular entre medio día y un día entero (con visitas a los museos).

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Maximiliano, Sisí & Co.:
Siguiendo las huellas de los Habsburgo

Un viaje a través de la historia de Innsbruck. Quien quiera conocer la apasionante historia de la ciudad puede hacerlo en unos 90 minutos o en todo un día, si quiere incluir visitas a museos. El punto de salida para la visita es el mundialmente famoso Tejadillo de Oro.

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Innsbruck para jóvenes:
plaza de skate, paraíso de la escalada y rutas ciclistas a los lagos

La mejor manera de descubrir la ciudad Innsbruck de los estudiantes es con una excursión de un día en bicicleta (stadtrad.ivb.at). Hay un punto de alquiler de bicicletas en la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas (SOWI) de la Universidad de Innsbruck. La ruta transcurre dirección norte por el barrio de Saggen, el barrio residencial de Innsbruck; los arcos del viaducto del ferrocarril, un área donde se ubican numerosos locales nocturnos, y continúa hasta llegar al centro de escalada de Innsbruck, una de las instalaciones de escalada más grandes y modernos de toda Europa. Sobre una superficie de 5.700 m² se ofrece la posibilidad de practicar escalada al aire libre y en un área cubierta. Después de esta actividad, apetece darse un baño en el cercano lago Baggersee. Hay un agradable camino ciclista que lleva hasta la orilla del lago, cuyas instalaciones incluyen, entre otros, un gran prado para tomar el sol, duchas, pistas de vóley-playa y un restaurante. Después del refrescante baño, toca emprender el camino de regreso al centro de la ciudad, esta vez por la otra orilla del río Inn y a través de los barrios históricos de St. Nikolaus y Mariahilf antes de cruzar el puente Freiburger Brücker. El paseo Innpromenade, detrás de la universidad, lleva dirección a la plaza Eduard-Wallnöfer-Platz, un lugar muy frecuentado por skaters y ciclistas BMX. Para devolver la bicicleta es muy fácil: hay un punto alquiler a la vuelta de la esquina en la plaza Botzner Platz.

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Descubra la cara más moderna de Innsbruck:
la combinación de arquitectura moderna y arquitectura tirolesa

Conocer la arquitectura de Innsbruck en unas dos horas. El punto de salida de esta ruta es el “Congress”, donde interesa ver el centro de eventos y la estación inferior del funicular Hungerburgbahn, diseñada por la famosa arquitecta Zaha Hadid. Frente a la estación está la nueva casa de la música (Haus der Musik) – un lugar de encuentro para todos los amantes de la música en el Tirol. En el “barrio de los bancos”, cerca de la calle Maria-Theresien-Strasse,  se encuentran la plaza Sparkassenplatz y el edificio BTV Stadtforum, puntos de visita obligada para ver dos ejemplos de la arquitectura moderna de la ciudad. El edificio IKB del arquitecto Lois Welzenbacher se construyó a principios del siglo XX y fue el primer rascacielos de Innsbruck. El “Neues Landhaus” del año 1938, con su aspecto sobrio y minimalista y algunas referencias a la Antigüedad, recuerda al estilo arquitectónico del nacionalsocialismo. Un claro contraste a este estilo es la plaza Eduard-Wallnöfer-Platz, un lugar muy frecuentado por skaters y ciclistas BMX. Los centros comerciales de Innsbruck son también de interés arquitectónico: el famoso arquitecto británico David Chipperfield recibió numerosos premios de arquitectura por su diseño  de los grandes almacenes Kaufhaus Tyrol y Dominique Perrault convirtió un antiguo edificio en las modernas galerías comerciales Rathausgalerien.  La renovada oficina de turismo de Innsbruck es el punto final de esta ruta. Ubicada en los antiguos establos de caballos del Palacio Imperial,  el gran espacio, con sus espectaculares bóvedas renacentistas, es un perfecto ejemplo de simbiosis entre la arquitectura contemporánea y la tecnología digital.

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Un especial de Navidad (adelantado):

Moderno o contemplativo: ¿los seis mercadillos navideños de Innsbruck o un mercadillo navideño con grandes vistas? ¡Mejor visitarlos todos! Esta ruta para hacer durante la tarde dura entre tres y cuatro horas y es una actividad casi obligada durante la época del adviento. El punto de salida es la estación Congress del funicular Hungerburgbahn. Un corto trayecto lleva al primer mercadillo en Hungerburg, un lugar perfecto para degustar el primer vaso de vino caliente (Glühwein) y un “Kiachl” – unas galletas hechas con masa de levadura tradicionales – y disfrutar de unas vistas increíbles sobre la ciudad. Después de regresar a la ciudad (salida en la estación Löwenhaus), el próximo mercadillo navideño a visitar está en el barrio St. Nikolaus, en la plaza Hans-Brenner-Platz. Este mercadillo destila un ambiente de tranquilidad y serenidad e invita a degustar algunas de las galletas caseras que allí se venden. Un corto paseo a través del parque Waltherpark y el puente Innbrücke lleva al mercadillo de la plaza Marktplatz, un lugar especialmente atractivo para niños – con su tiovivo nostálgico y un gran árbol de Navidad cubierto de cristales Swarovski. Ahora llega el momento de visitar el más clásico de todos: el mercadillo de Navidad del casco antiguo, con su espléndido árbol de Navidad situado delante del Tejadillo de Oro y sus calles convertidas en cuentos de hadas. Los puestos de venta ofrecen dulces clásicos de esta época del año, como “Keks-Schneebälle” y “Zillertaler Krapfen”. Muy cerca, en la calle Maria-Theresien-Strasse, se encuentra otro mercadillo navideño. Una avenida de brillantes árboles de cristal alberga numerosos puestos de venta de artículos de artesanía. Ya solo queda uno: el mercadillo de Navidad de la plaza Wiltener Platz, el más multicultural y bohemio, pero sin perder su identidad tirolesa, situado en el barrio más de moda de Innsbruck. Si está de visita en Innsbruck durante un fin de semana de adviento, no se pierda el pequeño mercadillo navideño más alpino en Bergisel. De viernes a domingo, numerosos artesanos y artistas locales exhiben sus obras que pueden ser el regalo perfecto que siempre ha buscado.

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Las 7 rutas de Innsbruck

Innsbruck Tourismus, Christof Lackner
Innsbruck Tourismus, Christof Lackner
Innsbruck Tourismus, Christof Lackner
Innsbruck Tourismus/Mario Webhofer